Viento
El viento viene caracterizado por dos magnitudes: velocidad y dirección.
La velocidad del viento mide la componente horizontal del desplazamiento del aire en un punto y en un
instante determinados. Se mide mediante un anemómetro, y la unidad de medida es habitualmente metros
por segundo (m/s). Las ausencias de viento se denominan calmas.
La dirección mide la componente horizontal de la velocidad del viento. En meteorología es importante
tener en cuenta que la dirección nos indica de dónde viene el viento, no hacia dónde va. Se mide en
grados, desde 0º (excluido) hasta 360º (incluido), girando en el sentido de las agujas del reloj en
el plano horizontal visto desde arriba. Valores cercanos a 1º y 360º indican viento del norte,
cercanos a 90º viento del este, 180º del sur y 270º del oeste. Entre estos valores tendremos el resto
de direcciones: nordeste, sureste, suroeste y noroeste.
La dirección del viento se mide mediante una veleta.
La velocidad y la dirección del viento se miden a 10 metros de altura sobre el nivel del suelo en la
mayoría de las estaciones, y a 2 metros de altura en algunas de ellas.